
Horas antes, las autoridades italianas plantearon la posibilidad de que se desconozca el número real de desaparecidos debido a que en la nave podrían haber viajado pasajeros no registrados. "Es posible que un número desconocido de personas de las que no tenemos información hubiera estado en el barco, que fueran pasajeros clandestinos", señalaron. El listado oficial de desaparecidos aumentó ayer a 21 después de que Gabrielli anunciase que una mujer de origen húngaro no registrada en las listas había sido reclamada por sus parientes. La familia de esta mujer "dice que ella se encontraba a bordo con un miembro de la tripulación y que telefoneó" desde allí. Sin embargo, esta pasajera no estaba registrada en la lista de personas embarcadas.
El crucero chocó el 13 de enero frente a la Isla de Giglio contra un arrecife mientras transportaba 4.200 personas. El impacto le abrió una hendidura en el casco, naufragó y quedó encallado en el lugar.
Por ahora, los tanques de combustible del Costa Concordia no presentan derrames, pero personal de cuadrillas especiales está a la espera de que terminen las labores de recuperación de cuerpos antes de extraer 2.380 toneladas de combustible.
Paralelamente, continúa la investigación para determinar la responsabilidad exacta del capitán del buque, Francesco Schettino, en el accidente. Schettino reconoció haber cometido un "error" al pasar demasiado cerca de la costa, a escasos 300 metros, en una práctica habitual para hacer "publicidad" de su empresa, Costa Cruceros, según publicó ayer la prensa italiana en base a los interrogatorios. El capitán, que desde el martes pasado se encuentra bajo arresto domiciliario acusado de homicidio múltiple por imprudencia, naufragio y abandono del navío, explicó que no abandonó el barco por voluntad propia sino que se cayó en uno de los botes salvavidas y aseguró haber informado a su compañía sólo 15 minutos después del accidente, una versión negada por Costa Cruceros.
Equipo Redacción Yeyo@Cruisers