sábado, 13 de noviembre de 2010

El "Carnival Splendour" arriba a puerto.

El Carnival Splendor en momentos de recibir provisiones vía aérea

El Carnival Splendor en momentos de recibir provisiones vía aérea

Luego de las angustiosas horas vividas el Carnival Splendor llegó finalmente a San Diego, California en medio de saludos, gritos y vitores por parte de los pasajeros y los parientes que aguardaban en el muelle.

Unos 3.299 pasajeros, en su mayoría estadounidenses embarcados en el Carnival Splendor, inaugurado en 2008, contaron cómo tuvieron que dormir en el piso o hacer colas durante dos horas para tener un plato de comida fría.

Durante tres días, ni ellos, ni los 1.167 tripulantes tuvieron aire acondicionado, y sólo se pudieron comunicar con el exterior el miércoles con sus teléfonos celulares, cuando el buque se acercó a las costas.

“Lo que realmente complicaba las cosas era cuando los retretes no funcionaban; la gente empezó a incomodarse”, contó David Zembrano, uno de los pasajeros, a la cadena de televisión 9News.

“Teníamos que hacer cola durante dos horas para agarrar comida porque todo el mundo iba al mismo lugar. Y una vez que tenía su comida, había que irse y buscar algo para hacer”, añadió.

Otro pasajero, Gordon Gilbreath, contó a la cadena ABC “el calvario” que vivieron los pasajeros alojados en cabinas sin ventanas, sumergidos en la oscuridad total debido a la falta de electricidad.

“Esta gente subió a los puentes y muchos de ellos durmieron allí con mantas. Pero por la noche hacía frío”, contó.

El US Ronald Reagan, enviado por la Marina estadounidense para asistir al Carnival Splendor, abasteció el martes el crucero con víveres y agua por helicóptero.